Para iniciar tenemos que entender que la palabra anticristo se refiere a algo o alguien que es en contra de Cristo, esto es Cristus en griego, Mashiaj en hebreo y Mesías en español, que literalmente quiere decir «ungido». Esto es referente al Mesías de Israel prometido para salvar al pueblo, darle la victoria y gobernar para siempre, estableciendo el reino de Elohim en este mundo.
Así que este llamado Anticristo se refiere a lo que esclaviza al pueblo del Eterno, a lo que lo vence e impide o estorba la labor salvadora del Mesías. Si el Mesías es el camino, la verdad y la vida, el anticristo tendría que ser un camino de mentira que lleva a la muerte. En hebreo, la palabra «najash» (serpiente) tiene un valor numérico de 358, el mismo que «mashiaj»; esto indica que ambos presentan un camino de salvación, uno desde las tinieblas y el engaño, y el otro desde la Luz y la verdad.
EL CONTEXTO PROFÉTICO: EL SUEÑO DE NABUCODONOSOR
Para identificarlo, es necesario ver el contexto bíblico que comienza con el exilio en Babilonia. El rey Nabucodonosor tuvo un sueño profético que solo el profeta Daniel pudo interpretar. El sueño consistía en una gran imagen con las siguientes partes:
Cabeza de oro fino: Representa al imperio de Babilonia.
Pecho y brazos de plata: El reino que se levantaría después, identificado como Medo Persa.
Vientre y muslos de bronce: El tercer reino, Grecia.
Piernas de hierro: El cuarto reino, fuerte como el hierro, que es Roma.
Pies de hierro mezclado con barro cocido: Un reino dividido, en parte fuerte y en parte frágil.
LA MUTACIÓN DEL CUARTO REINO
La profecía indica que el cuarto reino (Roma) sufriría una transformación. Pasó de ser un imperio militar a un imperio religioso. El hierro de las piernas pasa a los pies mezclado con barro: mantiene la dureza del hierro pero con apariencia frágil. Este gobierno religioso es el que influye actualmente en los acontecimientos políticos y sociales del mundo, buscando apartar al pueblo de su Elohim.
Según Daniel 7:25, este poder hablará palabras contra el Altísimo, quebrantará a los santos y «pensará en cambiar los tiempos y la ley». Esto se manifiesta en la apostasía actual, donde se ha abandonado la Torá y se ha cambiado el calendario bíblico por el greco-romano para desubicar a la humanidad.
¿QUÉ ES REALMENTE EL ANTICRISTO?
El anticristo no es simplemente un hombre, sino un espíritu. Los gobiernos materiales son manifestaciones de un gobierno espiritual que se fortalece con el tiempo. Este espíritu se «sienta en el templo de Dios» (usando la palabra griega naos, que se refiere al cuerpo del hombre) haciéndose pasar por Dios.
Al sentarse en el corazón del hombre, el espíritu de iniquidad (anomia o ilegalidad por violar la Torá) hace creer a la persona que es guiada por Elohim mientras la conduce a desobedecer los mandamientos. Por eso, muchos cometen actos prohibidos por la Torá sin remordimiento, creyendo que agradan a Dios.
CÓMO IDENTIFICARLO
Por sus frutos: Su Majestad Yeshua advirtió que los falsos profetas harían milagros, echarían fuera demonios y profetizarían en su nombre, pero serían «hacedores de maldad» (anomia), es decir, violadores de la Ley.
Apostasía: Es el abandono de la verdad escrita en la Torá y los profetas.
Cambio de la Verdad: Predica que lo que era antes ya no es, cambiando la instrucción divina por mandamientos de hombres.
CONCLUSIÓN
En el mundo material, este espíritu tiene un representante en el papado de la Iglesia Católica Romana, resultado de la mutación del imperio romano. Aunque las religiones parezcan distintas, comparten el mismo espíritu si se oponen a guardar los mandamientos del Eterno y promueven el antisemitismo.
Sin embargo, la profecía habla de una piedra cortada «no con mano» que herirá a la imagen en sus pies y la desmenuzará. Esa piedra es el pueblo del Eterno que se está levantando, golpeando al sistema con la VERDAD y GUARDANDO LOS MANDAMIENTOS DE LA TORÁ.
R. Yehuda ben Israel
Para iniciar tenemos que entender que la palabra anticristo se refiere a algo o alguien que es en contra de Cristo, esto es Cristus en griego, Mashiaj en hebreo y Mesías en español, que literalmente quiere decir «ungido». Esto es referente al Mesías de Israel prometido para salvar al pueblo, darle la victoria y gobernar para siempre, estableciendo el reino de Elohim en este mundo.
Así que este llamado Anticristo se refiere a lo que esclaviza al pueblo del Eterno, a lo que lo vence e impide o estorba la labor salvadora del Mesías. Si el Mesías es el camino, la verdad y la vida, el anticristo tendría que ser un camino de mentira que lleva a la muerte. En hebreo, la palabra «najash» (serpiente) tiene un valor numérico de 358, el mismo que «mashiaj»; esto indica que ambos presentan un camino de salvación, uno desde las tinieblas y el engaño, y el otro desde la Luz y la verdad.
EL CONTEXTO PROFÉTICO: EL SUEÑO DE NABUCODONOSOR
Para identificarlo, es necesario ver el contexto bíblico que comienza con el exilio en Babilonia. El rey Nabucodonosor tuvo un sueño profético que solo el profeta Daniel pudo interpretar. El sueño consistía en una gran imagen con las siguientes partes:
Cabeza de oro fino: Representa al imperio de Babilonia.
Pecho y brazos de plata: El reino que se levantaría después, identificado como Medo Persa.
Vientre y muslos de bronce: El tercer reino, Grecia.
Piernas de hierro: El cuarto reino, fuerte como el hierro, que es Roma.
Pies de hierro mezclado con barro cocido: Un reino dividido, en parte fuerte y en parte frágil.
LA MUTACIÓN DEL CUARTO REINO
La profecía indica que el cuarto reino (Roma) sufriría una transformación. Pasó de ser un imperio militar a un imperio religioso. El hierro de las piernas pasa a los pies mezclado con barro: mantiene la dureza del hierro pero con apariencia frágil. Este gobierno religioso es el que influye actualmente en los acontecimientos políticos y sociales del mundo, buscando apartar al pueblo de su Elohim.
Según Daniel 7:25, este poder hablará palabras contra el Altísimo, quebrantará a los santos y «pensará en cambiar los tiempos y la ley». Esto se manifiesta en la apostasía actual, donde se ha abandonado la Torá y se ha cambiado el calendario bíblico por el greco-romano para desubicar a la humanidad.
¿QUÉ ES REALMENTE EL ANTICRISTO?
El anticristo no es simplemente un hombre, sino un espíritu. Los gobiernos materiales son manifestaciones de un gobierno espiritual que se fortalece con el tiempo. Este espíritu se «sienta en el templo de Dios» (usando la palabra griega naos, que se refiere al cuerpo del hombre) haciéndose pasar por Dios.
Al sentarse en el corazón del hombre, el espíritu de iniquidad (anomia o ilegalidad por violar la Torá) hace creer a la persona que es guiada por Elohim mientras la conduce a desobedecer los mandamientos. Por eso, muchos cometen actos prohibidos por la Torá sin remordimiento, creyendo que agradan a Dios.
CÓMO IDENTIFICARLO
Por sus frutos: Su Majestad Yeshua advirtió que los falsos profetas harían milagros, echarían fuera demonios y profetizarían en su nombre, pero serían «hacedores de maldad» (anomia), es decir, violadores de la Ley.
Apostasía: Es el abandono de la verdad escrita en la Torá y los profetas.
Cambio de la Verdad: Predica que lo que era antes ya no es, cambiando la instrucción divina por mandamientos de hombres.
CONCLUSIÓN
En el mundo material, este espíritu tiene un representante en el papado de la Iglesia Católica Romana, resultado de la mutación del imperio romano. Aunque las religiones parezcan distintas, comparten el mismo espíritu si se oponen a guardar los mandamientos del Eterno y promueven el antisemitismo.
Sin embargo, la profecía habla de una piedra cortada «no con mano» que herirá a la imagen en sus pies y la desmenuzará. Esa piedra es el pueblo del Eterno que se está levantando, golpeando al sistema con la VERDAD y GUARDANDO LOS MANDAMIENTOS DE LA TORÁ.
R. Yehuda ben Israel
El espíritu del anticristo busca cambiar los tiempos y la ley para apartarnos del Creador.
Para iniciar tenemos que entender que la palabra anticristo se refiere a algo o alguien que es en contra de Cristo, esto es Cristus en griego, Mashiaj en hebreo y Mesías en español, que literalmente quiere decir «ungido». Esto es referente al Mesías de Israel prometido para salvar al pueblo, darle la victoria y gobernar para siempre, estableciendo el reino de Elohim en este mundo.
Así que este llamado Anticristo se refiere a lo que esclaviza al pueblo del Eterno, a lo que lo vence e impide o estorba la labor salvadora del Mesías. Si el Mesías es el camino, la verdad y la vida, el anticristo tendría que ser un camino de mentira que lleva a la muerte. En hebreo, la palabra «najash» (serpiente) tiene un valor numérico de 358, el mismo que «mashiaj»; esto indica que ambos presentan un camino de salvación, uno desde las tinieblas y el engaño, y el otro desde la Luz y la verdad.
EL CONTEXTO PROFÉTICO: EL SUEÑO DE NABUCODONOSOR
Para identificarlo, es necesario ver el contexto bíblico que comienza con el exilio en Babilonia. El rey Nabucodonosor tuvo un sueño profético que solo el profeta Daniel pudo interpretar. El sueño consistía en una gran imagen con las siguientes partes:
Cabeza de oro fino: Representa al imperio de Babilonia.
Pecho y brazos de plata: El reino que se levantaría después, identificado como Medo Persa.
Vientre y muslos de bronce: El tercer reino, Grecia.
Piernas de hierro: El cuarto reino, fuerte como el hierro, que es Roma.
Pies de hierro mezclado con barro cocido: Un reino dividido, en parte fuerte y en parte frágil.
LA MUTACIÓN DEL CUARTO REINO
La profecía indica que el cuarto reino (Roma) sufriría una transformación. Pasó de ser un imperio militar a un imperio religioso. El hierro de las piernas pasa a los pies mezclado con barro: mantiene la dureza del hierro pero con apariencia frágil. Este gobierno religioso es el que influye actualmente en los acontecimientos políticos y sociales del mundo, buscando apartar al pueblo de su Elohim.
Según Daniel 7:25, este poder hablará palabras contra el Altísimo, quebrantará a los santos y «pensará en cambiar los tiempos y la ley». Esto se manifiesta en la apostasía actual, donde se ha abandonado la Torá y se ha cambiado el calendario bíblico por el greco-romano para desubicar a la humanidad.
¿QUÉ ES REALMENTE EL ANTICRISTO?
El anticristo no es simplemente un hombre, sino un espíritu. Los gobiernos materiales son manifestaciones de un gobierno espiritual que se fortalece con el tiempo. Este espíritu se «sienta en el templo de Dios» (usando la palabra griega naos, que se refiere al cuerpo del hombre) haciéndose pasar por Dios.
Al sentarse en el corazón del hombre, el espíritu de iniquidad (anomia o ilegalidad por violar la Torá) hace creer a la persona que es guiada por Elohim mientras la conduce a desobedecer los mandamientos. Por eso, muchos cometen actos prohibidos por la Torá sin remordimiento, creyendo que agradan a Dios.
CÓMO IDENTIFICARLO
Por sus frutos: Su Majestad Yeshua advirtió que los falsos profetas harían milagros, echarían fuera demonios y profetizarían en su nombre, pero serían «hacedores de maldad» (anomia), es decir, violadores de la Ley.
Apostasía: Es el abandono de la verdad escrita en la Torá y los profetas.
Cambio de la Verdad: Predica que lo que era antes ya no es, cambiando la instrucción divina por mandamientos de hombres.
CONCLUSIÓN
En el mundo material, este espíritu tiene un representante en el papado de la Iglesia Católica Romana, resultado de la mutación del imperio romano. Aunque las religiones parezcan distintas, comparten el mismo espíritu si se oponen a guardar los mandamientos del Eterno y promueven el antisemitismo.
Sin embargo, la profecía habla de una piedra cortada «no con mano» que herirá a la imagen en sus pies y la desmenuzará. Esa piedra es el pueblo del Eterno que se está levantando, golpeando al sistema con la VERDAD y GUARDANDO LOS MANDAMIENTOS DE LA TORÁ.
R. Yehuda ben Israel
Identificar el espíritu de iniquidad es fundamental para permanecer en la verdad de la Torá y no caer en la apostasía.
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